Warning: mysqli_stmt::close(): Couldn't fetch mysqli_stmt in /home/c2060665/public_html/articulo.php on line 137

Cómo Interactuar con un Depresivo o un Ansioso

Nuestras emociones son una montaña rusa, así como un día estamos muy felices, otro día podemos estar aislados de nuestras propias almas (tristes, deprimidos, sin consuelo). Somos tildados de extremistas y realmente es que todo lo que vivimos, lo experimentamos al tope. Nunca optamos por el gris, somos blanco o negro, y quizás por eso somos incomprendidos.  

Nuestra mente está en constante movimiento, las emociones no son estáticas, lo que podría ser sencillo para muchos, para nosotros es complejo. Pareciera que las situaciones no tuvieran solución y que el mundo se acabara al instante. Por eso, lo único que pedimos es comprensión, no queremos ser juzgados, queremos ser entendidos y que quien decida interactuar con nosotros sepa que no estamos jugando y que dentro de nuestro cerebro hay un mundo distinto por entender. 

No estoy creando este artículo para victimizarme, jamás me gustaría que me vieran como una víctima, pero si quisiera que me entendieran y entendieran a quienes padecemos alguna de estas dos enfermedades y nos vieran como seres humanos que sentimos más de la cuenta y que, en ocasiones, ni nosotros mismos nos entendemos. 

“Estás loco, deberías ir al psiquiatra”

No, definitivamente no estamos locos, tenemos una enfermedad de base que limita la capacidad de ciertas funciones del cerebro, lo que nos hace actuar de una forma distinta. Es evidente que quien padece depresión y ansiedad debería buscar ayuda psicológica o psiquiátrica, sin embargo, no es lo que queremos escuchar.

“Estás exagerando, eso no tiene validez”

No, no estamos exagerando, nuestros sentimientos y emociones tiene validez y mucha. No es un “show”, no es una forma de llamar la atención, simplemente es nuestro modo de sentir. Lo que nos hace distintos.

“Hoy si te tomaste las medicinas, creo que no te están haciendo efecto”

Además de no ser un comentario acertado, es ofensivo. Considero que, en vez de comentarios de esta índole, es mejor buscar otro tipo de formas de interactuar. Quienes padecemos estas enfermedades sabemos que debemos tomar nuestro medicamento y que de eso depende permanecer controlados. 

“Eres una persona extraña, poco sociable. Realmente estás bien”

En ocasiones nos ponemos un caparazón, no nos gusta hablar de nuestras emociones con todo el mundo. Parecemos distantes o idos. Es más, muchos desconocen nuestra enfermedad, pues solemos demostrar todo lo contrario a lo que a veces sentimos. Por ende, si haces parte de ese círculo que conoce todo lo nuestro, siéntete realmente importante para nosotros.

Teniendo en cuenta lo anterior, y rescatando lo que podría afectar las reacciones de una persona depresiva o ansiosa, te propongo lo siguiente: haz que tus comentarios sean más respetuosos y amorosos. Necesitamos empatía. 

 

  1. “¿Tienes alguna dificultad, te gustaría hablarlo?”
  2. “Te quiero mucho y siempre voy a estar para ti, no importa lo que esté sucediendo hoy en tu mente, cuentas conmigo”.
  3. “Todo eso que ahora te afecta no es una tontería, lo que sientes es válido, se vale la pena sentir.
  4. “Te creo cuando me dices que todo eso te está lastimando, no considero que estés exagerando. Déjalo fluir, ya pasará”.
  5. “¿Cómo crees que te puedo ayudar? Recuerda que no estás solo.
  6. “¿Puedo ir a verte? ¿Quieres compañía?
  7. “¿Necesitas algo? ¿Te puedo colaborar?
  8. “Te propongo un plan”
  9. “¿Te gustaría que te llamara o hacer una video llamada?”
  10. “¿Quieres un espacio? ¿Necesitas estar solo?”

 

Nota: Nuestra situación no es fácil, hay casos más complejos que otros, somos un universo por explorar. Yo solo insisto en que las relaciones se vuelven más especiales desde el amor, desde la tolerancia, desde la comprensión y el respeto. Te aconsejo que nos tengas paciencia.  



Autor:Lorena Rosero Suárez, Colombia

Comentarios

Comentar artículo