Warning: mysqli_stmt::close(): Couldn't fetch mysqli_stmt in /home/c2060665/public_html/articulo.php on line 137

Siento un amor infinito por la humanidad

A veces siento que solo vine a este mundo a observar, y me gusta, me expande integrar todo aquello que me permito contemplar sin tener que juzgarlo.

Y es que, a cada rato leo cosas muy poco alentadoras.

Algunas ciertas, otras no tanto, pero muy reales para quien las siente y eso, es lo que cuenta.

Es el sentir de muchos eso de que la humanidad está perdida, que faltan valores, profundidad, compromiso, atención, tiempo, interés, etc.

Lo sé. Sé lo que se siente. También he participado en interacciones superficiales e hipócritas.

También se me han acercado personas sin educación, por interés, por curiosidad y hasta por morbo.

A cada rato me dejan en visto, sin ver, me pasan de largo...

Y siempre tengo dos opciones.

O me hago la víctima o permanezco como el observador.

Y sabes qué, me encanta ser la que observo porque me permite modificar lo observado.

Estamos viviendo un tiempo único como humanidad.

Y como humana, muchas veces a mí también me repugna todo lo que observo.

Sin embargo, reconozco mi divinidad y en cada momento trato de ser coherente con mi esencia. No se trata de "ojo por ojo". Se trata de mi, de ti, de nuestro viaje evolutivo.

Cada vez que invierto tiempo y energía en ti, lo estoy haciendo en mí.

Porque cada vez que me doy, ofrezco lo mejor de mí, y no para recibir reconocimiento o reciprocidad.

Lo hago para estar en paz y armonía con mi consciencia.

La ignorancia, la ingratitud y la superficialidad son cualidades humanas que han existido siempre. Estamos en un período de transición hacia una nueva humanidad.

En este momento, se está acentuando la luz y también la oscuridad.

La gente simplemente sigue siendo como es, pero en una versión más expandida.

Ninguna persona puede dar lo que no tiene.

Así que no pido reciprocidad, ni amor, ni reconocimiento...

No pido, doy, porque mi ser es abundante.

Y en ese dar incondicional, en ese observar sin juzgar, simplemente voy aprendiendo cuándo, dónde y con quién no debo detenerme.

Y si me preguntas que siento ahora, te contesto:

“Siento un amor infinito por la humanidad”.



Autor:Carolina Fuentes

Comentarios

Comentar artículo