Warning: mysqli_stmt::close(): Couldn't fetch mysqli_stmt in /home/c2060665/public_html/articulo.php on line 137

Los Afectos

Hay personas que saben querer, pero lo hacen con medida. Están, acompañan, dicen lo correcto, aparecen cuando se las necesita. Pero hay algo en su forma de dar que parece calculado, contenido, cuidadosamente dosificado. No es frialdad ni falta de interés. Es una manera de vincularse donde el afecto existe, pero no desborda. Como si amar implicara también mantener cierto control.

A este fenómeno lo llamo el afecto administrado. Es una forma de entrega emocional que regula cuánto se da, cuándo y hasta dónde. No por manipulación, sino por protección. La persona siente, pero no se permite sentir demasiado. Da, pero se reserva una parte. Como si cruzar cierto umbral implicara un riesgo que no está dispuesta a asumir nuevamente.

Este patrón suele tener su origen en experiencias donde amar implicó perderse, desbordarse o salir herido. Vínculos en los que el afecto no fue correspondido, o donde entregarse demasiado tuvo consecuencias dolorosas. Entonces, el alma aprende a amar con límites internos muy claros. No se cierra, pero tampoco se expone completamente. Encuentra una forma intermedia que le permite vincularse sin repetir el daño.

Pero el afecto, cuando se vive siempre bajo control, pierde algo de su potencia. No porque deba ser desmedido, sino porque necesita cierta libertad para ser vivido plenamente. Y reconocer esta forma de amar no implica dejar de cuidarse, sino preguntarse qué parte del corazón quedó en resguardo permanente. Porque a veces, lo que protegemos con tanto cuidado… también está esperando ser vivido sin cálculo.



Autor:EDITORIAL

Comentarios

Comentar artículo