Warning: mysqli_stmt::close(): Couldn't fetch mysqli_stmt in /home/c2060665/public_html/articulo.php on line 137
No somos lo que quedó somos todo lo que atravesamos.
A los 60 ya no pedimos permiso ni mendigamos amor, tenemos territorios recorridos en la piel,nuestras arrugas son rutas,nuestros achaques,memorias.
No estamos “grandes”.Estamos afinadas.
Ya no nos disfrazamos para gustar, no actuamos para la platea y nos bajamos del escenario cuando la obra no nos representa,
y si hace falta, escribimos otro guion.
Las mujeres de 60 ya no quieren príncipes.
Quieren presencia. No promesas.
Hechos.
Ya no buscamos que nos miren,buscamos que nos vean.
A los 60 sabemos quiénes somos… y también quiénes no vamos a volver a ser.
Sabemos detectar una mentira por el tono,un desamor por el silencio,una falta de respeto por la vibración.
Tenemos cicatrices que no escondemos,
porque cada una fue una guerra ganada,
aunque haya dolido,y mas de una vez tuvimos que volver a construir lo roto.
Hay algo que se rompe cerca de los 60…
pero no es el cuerpo,es la obediencia.
Dejamos de callar para sostener vínculos que nos apagan,de sonreír para no incomodar de postergarnos como si fuéramos el tramite que también se puede hacer mañana.
El cuerpo cambia, sí.
Pero también cambia la mirada.
Y esa… esa se vuelve más profunda, más sabia, más libre.
Ya no nos seduce el ruido,nos seduce y apasiona la coherencia.
A los 60 entendemos que el tiempo no se pierde,se invierte..
Invertimos en lo que importa,en lo que vibra, en lo que es verdad y no acumulamos años, destilamos experiencia.
Nos volvemos selectivas con la energía.
Cuidadosas con el tiempo.
Implacables con la mentira.
Y al mismo tiempo… más blandas con nosotras mismas.
No competimos.Elegimos.
No perseguimos.Convocamos.
No suplicamos.Nos retiramos en silencio cuando algo no nos honra.
Las mujeres de 60 somos fuego que aprendió a no quemarse a sí mismo, ternura con límites, amor propio sin culpa.
Y si alguien no puede sostener nuestra intensidad serena,nuestra verdad sin maquillaje,nuestro fuego sin espectáculo…
que siga su camino.
Nosotras estamos ocupadas viviendo la parte más real y honesta de la vida, y te prometo que esa,no se negocia.
Porque si alguien todavía no lo entiende…
no pasa nada.
Nosotras ya no estamos para convencer.
Estamos para vivir.