Warning: mysqli_stmt::close(): Couldn't fetch mysqli_stmt in /home/c2060665/public_html/articulo.php on line 137
“Si me amara yo seria feliz” “Cuando se de cuenta que existo todo va a ser diferente” “El día que entienda que mi amor es perfecto seguro deja de buscar” “Aún no está listo por eso esta conmigo y con otras” “No me tiene escondida pasa que esta esperando que la ex ya no lo moleste” “No soy la segunda, en unos meses dejara a su esposa” “Está enamorado de mi pero no deja a su mujer por los hijos”… y cuantas otra frases de este tipo has oído.
Desde niña nos contaban los clásicos cuentos donde la muchacha era rescatada de su triste y monotona vida por un príncipe maravilloso, un joven que lo tenía todo y que al parecer venía a mejorar los días de aquella pobre y solitaria doncella. En la adolescencia consumimos todo tipo de ficción que seguía la misma trama, y ya de adultas el mundo se frenaba a la hora de la novela. Entonces me pregunto ¿En qué momento de nuestra vida nos hablaron del verdadero amor? Ese amor que acepta sin juzgar, ese amor que mira con misericordia los errores, ese amor que no castiga, ese amor que no viene de otro sino que nace de mi misma. Esta socialmente instalado el hecho de esperar que otro me venga a rescatar y me coloque en un mejor lugar, cuando la realidad es que puedo por mi misma. Puedo aceptar aquello que quizá no me gusta mucho de mi forma se de ser ¿De qué manera? Lo veo con amor, lo acepto sin juicio y lo trabajo hasta que logre trascenderlo. Es verdad que romper un paradigma puede llevar tiempo pero no es imposible si es justamnte lo que estoy buscando. El amor verdadero es el amor del bueno y ojo, no me mal interpreten, no estoy diciendo que el amor de familia, amigos o pareja no sea real, quiero que hoy hagamos foco en el amor que tengo para darme a mi misma.
Aceptación
Muchas veces me encontre observando mi propia vida desde la mirada o los dichos de algún otro ya sea un jefe, mi novio o alguna persona que no tenía filtro para decir lo que pensaba y simplemente y sin reparar en el daño que podía causar me miraba y soltaba las palabras como sifuese una catarata. Mi autoestima estaba por el suelo así que no me era muy difícil creer que esos dichos eran verdad. Me condenaba y criticaba a mi misma hasta que modificaba un poco mi actitud pero nunca era una transformación genuina ya que solo movia lo superficial bajo la lupa de los demás. Un día entendí que el mejor regalo que me podía hacer era mi aceptación y desde esa actitud sí podía trabajar de forma comprometida aquellas cuestiones que yo necesitaba cambiar pero esta vez era desde mi mirada y con amor.
Transformación
Entendí que la madurez no viene por los años o por las experiencias y dame un minuto para explicarlo. Madurar es una decisión, sin importar la edad ya que se puede terner 50 y seguir con actitudes infantiles. Las experiencias tampoco cuentan mucho si de pronto me encuentro en una “rueda de hámster” pasando por la misma situación una y otra vez y aún sigo sin aprender. Cuando decido madurar allí mismo se está produciendo una transformación, entonces de repente me encuentro haciendo foco en aquello que antes ni veía y lo trabajo con tanta dedicación que logro esa metamorfosis deseada.
AMOR PROPIO
Permitanme disentir con algunos lectores. Soy una fiel creyente que amarse y ponerse en 1º lugar no es egoísmo y les doy mis argumentos. Si no me amo dificilmente sabre de que se trata el amor y es aca donde mal interpretamos entre los cuentos, las novelas y la vida real creando así una profunda decepción por comparación. Si no me amo no voy a saber poner límites, entonces cualquiera se sentira con el derecho de hacer y/o decir lo que quiera sin poner cuidado en que puede lastimar. Si no me amo voy a ver a la soledad con ojos de terror en vez de convertirla en mi amiga. Y la lista sigue… Acà te invito a que agregues tus vivencias para que te tomes un tiempo y puedas ver CUANTO AMOR DEL BUENO TE ESTAS DANDO.
Para cerrar, te recomiendo una película que a mí me fascina COMER, REZAR, AMAR, es la historia de Liz pero tambien puede ser tu historia o la mía. Regalate un momento no solo para verla sino tambien para reflexionar y sepas que podes elegir que queres que siga siendo parte de tu vida y que deseas que ya no este.
Soy Danii