Warning: mysqli_stmt::close(): Couldn't fetch mysqli_stmt in /home/c2060665/public_html/articulo.php on line 137
Leyendo unos recortes viejos encontré una pregunta que llamo mi atención, SI MURIERAS HOY, ¿CUANTO AMOR DISTE?
En ese momento lo primero que pensé fue bueno el concepto de amor es muy amplio y de inmediato me encontré en algo que yo llamo RULO MENTAL. Trate de pensar en la relación con mis padres, encontré deuda. Seguí por mis hermanos, no supe cómo definirlo. Luego con mis hijos, exceso. Y así fui pensando en todo tipo de relaciones en la que entraron parejas, amigos, vecinos, gente casual y hasta la propia fauna y flora. Así que busque el diccionario y solo encontré una definición, un poco escueta para mi expectativa, entendí que todavía estaba incompleta. ¿Y eso porque? Porque el amor, según mi entender, es un concepto muy personal y desde nuestras vivencias, creencias y juicios le vamos dando la forma que mas resuena con nuestra construcción. Y además, ¿cómo se mide el amor? A medida que profundizaba en esta pregunta me daba cuenta que me surgían más y más cuestionamientos, así que comencé a interrogar a los demás a ver cuál era su opinión y fue peor. Me encontré con tantas respuestas como personas me hablaban. Cada una intentaba explicarme como si portaran la verdad universal, esa que nos atraviesa a todos por el solo hecho de cohabitar el mismo planeta. En el medio de todo esto surgió una frase REVOLUCION HUMANA la cual de inmediato la asocie con mi primera pregunta.
Todas las personas contamos con una estructura de vida otorgada por la crianza, la religión, la cultura y el paradigma social que se este atravesando en dicho momento. Por lo tanto aunque somos distintos más que mal compartimos determinados factores. Lo que para mí es dar amor para otro puede que sea escaso o egoísta. Lo que mi pareja entiende por amor quizá yo no esté ni cerca de eso y por esa razón no lo sé expresar, ya que es algo que no está dentro de mi mundo. Una madre cría desde su propia perspectiva de amor y otra la mira pensando que no sabe lo que hace. Así fue como entendí que el juicio que emitimos constantemente es la regla con la que medimos al prójimo y ese juicio tiene todo que ver conmigo y nada que ver con el otro.
Desde esa medición que hacemos es que le damos protagonismo a diversas e interminables discusiones, cada uno queriendo imponer su idea o sacando a relucir su herida más profunda. Reñimos desde nuestro lugar de niños carentes buscando que los demás llenen el vacio que tenemos tan presente en vez de asumir la responsabilidad de trabajar en nuestro interior. Rememoramos viejas vivencias y nos condicionan en el presente siendo eso un obstáculo para avanzar o un impulso para sanar, dependiendo de la mirada que le regalemos. Creo que si practicáramos el amor sin condición, ese que no espera nada, ese que no pone en el otro la exigencia de complacernos, ese que solo se da porque nos nace, el que no juzga, ni critica ni señala, las cosas se verían diferentes.
Y es acá donde conjugo ambas ideas CUANTO AMOR DAS y REVOLUCION HUMANA. Concentremosno en irradiar esencia, osea, amor puro no contaminado, con eso podemos lograr un gran movimiento a nuestro alrededor. No esperes que otros lo hagan, seamos nosotros quien demos ese primer paso. Regalemos miradas de compasión, actitudes de empatía, palabras cargadas de misericordia. Después de todo es gratis y de eso estamos hechos.