No como un cuerpo que se desplaza ni como una historia que se repite, sino como la consciencia que observa, siente y aprende.
Puedes cambiar de lugar, de trabajo, de relaciones o de sueños, pero si no te llevas contigo presencia, honestidad y coherencia, el escenario será distinto y la experiencia la misma.
El viaje verdadero no ocurre afuera: ocurre cuando te reconoces en cada paso, cuando dejas de huir de ti y empiezas a escucharte.
Allí comprendes que no necesitas escapar para transformarte, porque la raíz de todo lo que buscas ya habita en ti.
Cuando te haces consciente de quién eres, cualquier lugar se vuelve hogar y cada camino se convierte en una oportunidad para despertar.
Quizás hoy no sea tiempo de ir más lejos,
Sino de volver a ti.
¿Te estás habitando… o solo estás pasando por tu propia vida?