Warning: mysqli_stmt::close(): Couldn't fetch mysqli_stmt in /home/c2060665/public_html/articulo.php on line 137
"A una mujer se la puede cortejar de mil maneras. Con flores, con palabras bonitas, con detalles que despierten una sonrisa o con miradas que digan más que un poema entero. Pero hay una forma de cortejo que supera todo eso: el respeto.
El respeto es ese lenguaje silencioso que no todos saben hablar. Es mirar a una mujer como un ser completo, no como un deseo pasajero. Es escucharla sin interrumpir, sin minimizar lo que siente, sin burlarse de sus emociones, sin cuestionar lo que la hace ser quien es. Es comprender que sus límites no son barreras, sino caminos para llegar a ella con cuidado.
El respeto se nota en lo pequeño: en cómo le hablan, en cómo la tratan cuando nadie está mirando, en si honran su paz o la rompen, en si suman a su vida o solo toman lo que les conviene.
Porque cualquiera puede dar un beso, pero no todos saben dar seguridad. Cualquiera puede regalar flores, pero no todos saben cuidar el alma que las recibe.
Cualquiera puede enamorar con palabras, pero no todos pueden cumplir sus promesas.
La mujer se corteja con la presencia que no asfixia, pero acompaña, con la libertad que no abandona, pero respeta, con la sinceridad que no hiere, pero no miente.
Se corteja con paciencia, con coherencia, con esos actos que hablan incluso cuando la boca calla.
Porque al final, el respeto es el gesto más profundo, más valioso y más definitivo. Es el verdadero filtro entre los que solo quieren un momento y los que merecen una vida entera.
Una mujer se conquista con detalles, sí, pero se mantiene a su lado con respeto.
Ese es el amor que no hace ruido, pero lo cambia todo."